TODOS A LA FRESCA
Esta es la estampa que yo encontraba todos los veranos cuándo llegaba a la casa de mis abuelos. Los recuerdo sonriendo , sentados a la fresca, nunca mejor dicho, porque en Covaleda necesitas una Rebequita durante todas sus noches, algunos mas frioleros necesitan hasta una cazadorita (yo incluida).
Las personas de la foto son, empezando por la izquierda las 3 primeras son vecinas, siguen mis abuelos y el último es el tío Zequelines, hermano pequeño de la abuela.
Cuando llegaba, ya fuera para merendar o cenar estaban sentados mis abuelos y sus vecinos, no todos los días eran los mismos, cambiaban dependiendo de las ocupaciones de cada uno.
Todos me saludaban alegremente " Pero que mayor estas "
" Cuando has llegado" " Dame un beso" , y yo intentaba contestar a todas la preguntas a la vez que intentaba saltar al vecino de turno que estaba sentado en la puerta, ya que el banco de piedra solo daba para 5.
Después de cenar en 5 segundos y medio volvía a la calle , donde ya me esperaban los amigos.
Buenos pues ese banco sigue en el mismo sitio, ahora en 2020, y los escalones al pie de la puerta principal también, tengo que reconocer que es mi sitio preferido, para sentarme las tardes de agosto y ver como pasa el tiempo. Lo único que ha cambiado es que cuando llega mi hija no puede saltarme....tengo que levantarme para que pase.
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